Son azares, máscaras plagadas de caminos y rejas.
El viento que viene de las aguas
cierra los montes abiertos a los animales heridos.
Son azares, máscaras plagadas de caminos y rejas.
El viento que viene de las aguas
cierra los montes abiertos a los animales heridos.
El Trigrama VII aborda la enfermedad no como un suceso repentino, sino como un relato de síntomas que emergen con la acumulación del tiempo. A través de la Técnica Buld, las imágenes capturan esa sensación de extrañamiento donde el cuerpo deja de ser una certeza para convertirse en una máscara plagada de caminos y rejas.
Esta pieza explora el diálogo entre la biología y la conciencia frente al avance de los años. Los achaques se presentan como "azares" y vientos que vienen de aguas profundas, cerrando espacios que antes eran salvajes y abiertos. Es una reflexión visual sobre la fragilidad del animal herido que habita en cada persona, una voluntad de documentar la lentitud con la que la vida se repliega sobre sí misma para revelarnos su estructura emocional final.